Acciones para la promoción de un entorno seguro en relación con los factores de riesgo a los que pueda estar expuesta la comunidad educativa

Este indicador pretende mostrar en qué medida el centro educativo ha incorporado, a sus estrategias de intervención, actuaciones para promover un entorno seguro en los centros educativos. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), las condiciones sociales, económicas o biológicas, las conductas o ambientes asociados o causantes de un incremento de la susceptibilidad de contraer una enfermedad específica, una salud deficiente o lesiones son un factor de riesgo. Es decir, la posibilidad de que un peligro se materialice. Los riesgos pueden ser reales, potenciales o fortuitos. Los factores de riesgo asociados a la salud a tener en cuenta en un centro educativo son, entre otros:
  • Condiciones ambientales: ruidos, temperaturas extremas, vibraciones, radiación, iluminación, ventilación.
  • Contaminantes presentes en el medio ambiente, especialmente todas aquellas sustancias peligrosas que se pueden manipular en laboratorios y talleres docentes: polvo, vapores, líquidos, disolventes.
  • Cargas de trabajo y exigencia física de las tareas encomendadas: poco espacio, condiciones ambientales poco satisfactorias, malas posturas.
  • Contenido y organización del trabajo y exigencia en las tareas encomendadas: estrés, angustia, falta de motivación, insatisfacción por no alcanzar los objetivos propuestos.
  • Condiciones de seguridad o materiales que pueden influir en la accidentalidad: falta de extintores, de salidas de emergencia o de equipos de emergencia; instalaciones defectuosas (eléctricas o de seguridad); falta de información en los laboratorios.
Algunos ejemplos de actuaciones para promover un entorno seguro para la salud en los centros educativos pueden ser:
  • Revisiones periódicas de la presencia de factores de riesgo asociados a la salud teniendo en cuenta las necesidades específicas del alumnado del centro y que se incluirían en el plan de emergencia del centro educativo.
  • Simulacros de actuación ante un accidente en los laboratorios y talleres: aprender a utilizar los extintores, a colocarse las mascarillas y a seguir el circuito de evacuación.
  • Formación en riesgos laborales y primeros auxilios: tanto para el profesorado como para el alumnado, por parte de entidades del territorio como Cruz Roja o profesionales del Ayuntamiento.
  • Presencia de personal sanitario en el centro educativo: algunos sistemas educativos europeos incorporan enfermerías dentro de los centros educativos, gestionadas por profesionales de enfermería y psicología, lo que permite atender necesidades de cuidados básicos de accidentes.
  • Confort en el centro educativo: pactar con el Ayuntamiento para que vele por unas condiciones acústicas y ambientales óptimas alrededor del centro educativo. Por ejemplo, que las obras en la vía pública se inicien a partir de la finalización del horario lectivo, para que la contaminación acústica no afecte la concentración del alumnado y para evitar riesgos químicos y biológicos.