Acciones que favorecen el trato individual del estudiante para dar respuesta a sus necesidades afectivas

Este indicador pretende mostrar en qué medida el centro educativo ha incorporado, a sus estrategias de intervención, actuaciones que consideren las diferentes necesidades afectivas de sus alumnos y cómo se trabaja la educación afectiva y sexual desde el aula. El afecto es el sentimiento de estima y vínculo con los demás, y la sexualidad es una parte integrante de la personalidad del individuo, que se desarrolla progresivamente a lo largo de la vida. La sexualidad no es solo una necesidad fisiológica, sino también la capacidad de hombres y mujeres de comunicarse y expresarse. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la educación sexual y la adquisición de habilidades sobre la sexualidad y las relaciones humanas evita problemas de salud y motiva actitudes más responsables y saludables. La sexualidad del joven debe entenderse como un aspecto fundamental para su desarrollo personal, su salud y su satisfacción afectiva. Teniendo en cuenta la importancia de la sexualidad y la afectividad en el individuo, el centro podría realizar alguna de estas acciones, entre otras:
  • Elaboración de un plan: Elaborar un plan de actuación para que se tengan en cuenta en el aula las necesidades afectivas de los alumnos, un plan que desarrolle las acciones concretas que se pueden realizar, con la ayuda de psicólogos especializados en afectividad, adaptado al centro educativo, y con los protocolos de intervención desarrollados.
  • Personificación en el trato: Los profesores deberían velar por ofrecer una formación cercana a los alumnos. Es importante que aprendan los nombres de todos los alumnos, para personificar el trato, y que conozcan por encima sus condiciones personales y académicas.
  • Accesibilidad a tutorías de consultas al profesorado: Cada profesor podría ofrecer unas horas al mes para poderle hacer consultas o hablar de lo que se quiera: compartir dudas, problemas, curiosidades, consultas sobre los objetivos académicos y personales, etc., a fin de prevenir futuras enfermedades psicosociales que puedan terminar la vida de los alumnos.
  • Traspaso de información entre el profesorado: Que los diferentes profesores (de primaria y secundaria y entre los diferentes cursos) hagan un traspaso de la casuística de los alumnos para poder ofrecer una mayor personificación, proximidad y confianza en la relación profesor-alumno (artículo 3.1 de la Orden EDU/295/2008, de 13 de junio).
  • Facilitar el acceso a material que propicie las relaciones sexuales responsables: preservativos, material anticonceptivo, etc.
  • Formación al profesorado sobre cómo establecer vínculos de confianza, abiertos y espontáneos con el alumnado: Formación al profesorado para que aprenda a desarrollar técnicas para establecer vínculos de confianza abiertos y espontáneos con los alumnos y protocolos de actuación en caso necesario de comunicar el problema a los padres.
  • Talleres de desarrollo afectivo: Para orientar a los adolescentes para que conozcan cómo establecer las relaciones con el grupo de iguales y qué expectativas y pensamientos rodean los comportamientos sexuales en esta época, establecer relaciones sexuales responsables, así como sobre la contracepción.